martes, 26 de octubre de 2010

Víboras españolas, Vipera latasti

Hay serpientes en Europa, la verdad es que son menos famosas que las de América o las de África, Asia, y Oceanía, también la información es muy poca. Pero si las hay esta es un pequeño ejemplo de una víbora de Europa.

Víboras españolas, Vipera latasti
Víbora de tamaño mediano, que suele medir entre 60 y 70 cm., aunque en ocasiones puede llegar a los 80 cm. de longitud. Posee una cabeza bien diferenciada del cuello, de aspecto claramente triangular y con el extremo del hocico claramente dirigido hacia arriba, a veces con una marcada prominencia semejante a un pequeño cuerno nasal. Las pupilas son verticales y esto la diferencia claramente del resto de serpientes ya que únicamente la culebra decogulla tiene también las pupilas verticales, siendo ésta última mucho más estilizada y además muy escasa.
La coloración dorsal puede variar desde el amarillento al marrón o pardo, existiendo ejemplares rojizos y negros. Por lo general presenta una banda de color oscuro bastante ancha en zig-zag (a veces ondulada) sobre el dorso.

Es de hábitos diurnos, gustando de solearse durante las primeras horas del dia. Permanece activa durante gran parte de la jornada, alternando su actividad con exposiciones al sol para termorregularse. Durante las horas más calurosas de los días de verano suele ocultarse.A veces se acerca a zonas poco profundas de los ríos y arroyos para beber y refrescarse cerca de la orilla, cruzando pequeñas corrientes sin problemas.
Es básicamente terrestre, pudiendo en ocasiones trepar por arbustos o pequeños arboles.
Esta especie es ovovípara, presentando dos períodos de celo: en abril y agosto. El número de crías puede variar entre 6 y 12 por lo general, siendo réplicas en miniatura de sus progenitores y estando dotadas de veneno para cazar.
la hibernación comienza en octubre en las zonas más frías y suele durar hasta marzo, aunque es posible observar ejemplares tomando el sol ya en el mes de febrero. En las zonas más cálidas la hebernación es mucho más corta, incluso la interrumpen en los días soleados de invierno para tomar el sol durante las horas centrales del día.Pueden hibernar en solitario o formando grandes grupos de más de 15 individuos ("nidos de viboras")
En caso de mordedura por víbora conviene, en primer lugar, aplicar un torniquete por encima de la herida, aflojandolo y subiéndolo cada 10 ó 15 minutos. Es importante tranquilizar al paciente ya que, con la excitación, el veneno se difunde más rápidamente. Debe tenerse en cuente que la mordedura de una víbora no supone riesgo de peligro de muerte, por lo general, para personas normales, siendo realmente peligrosas para personas con defensas disminiudas ( ancianas, anémicas, con problemas cardivasculares, bajas de defensas, alérgicas a algún componente del veneno, niños, etc...).
En personas sanas, los síntomas no suelen pasar de hichazón, diarreas, malestar, palpitaciones, descenso de tensión, vómitos y cefaleas que suelen remitir al cabo de pocos días.

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